A veces me pregunto que me queda después de todo este tiempo. Solo palabras vacías, huecas, sin sentido.
La entrega para Él no dejaba de ser más que un simple juego, nada que ver con la verdadera esencia BDSM. Lo importante no era sentir, ni dar, lo importante para Él era tener un cuerpo bonito, diez a ser posible y juventud, algo o alguien a quien poder exhibir, con quien lucirse.
Y demostro su bajeza de esa forma, menospreciando al ser que le había entregado su vida durante tanto tiempo. Despreciando a aquella humilde sumisa que se jugó no solo su trabajo, sino también su familia, su dignidad… Al final se descubrió el solo, no buscaba entrega, eso no le valía sino otras cosas más insustanciales.
Pensó que Él el Señor, el Master, el Divo merecía lo mejor y lo mejor no era una esclava entregada sino un cuerpo esbelto, una cara bonita.
Resquemor, rabia, impotencia… Así comienza este blog, pero sobre todo, con mucha tristeza y una gran dosis de decepción.
La entrega para Él no dejaba de ser más que un simple juego, nada que ver con la verdadera esencia BDSM. Lo importante no era sentir, ni dar, lo importante para Él era tener un cuerpo bonito, diez a ser posible y juventud, algo o alguien a quien poder exhibir, con quien lucirse.
Y demostro su bajeza de esa forma, menospreciando al ser que le había entregado su vida durante tanto tiempo. Despreciando a aquella humilde sumisa que se jugó no solo su trabajo, sino también su familia, su dignidad… Al final se descubrió el solo, no buscaba entrega, eso no le valía sino otras cosas más insustanciales.
Pensó que Él el Señor, el Master, el Divo merecía lo mejor y lo mejor no era una esclava entregada sino un cuerpo esbelto, una cara bonita.
Resquemor, rabia, impotencia… Así comienza este blog, pero sobre todo, con mucha tristeza y una gran dosis de decepción.